Lazo
Indefinidamente estábamos ahí
y ahí permanecíamos,
creyendo todo lo que nos decíamos
eternamente detenidos en un instante.
Caminábamos rápido pero en silencio
Hacia dónde? El patio, el eucalipto,
la galería al costado de la parra
el recoveco detrás de la casa.
Y la realidad eran quince casas,
la nuestra, el vecino,
la del frente, Doña Isolina,
el perro feroz tras la ligustrina.
El polvo y las cloacas,
los puentes
la maquina vieja descansando,
el árbol vasto dando sombra.
El agua y los pinos,
las volutas de humo, el soñar,
el crepúsculo lento,
vertido entre las ramas.
El llamado final y el retorno,
la oscuridad pisándonos los talones,
y nuestro tácito pacto
inquebrantable.
??
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