El pisado, pasado
En tus pies está el pasto. ¿Qué? El amor de los pisados. Tus idiomas no dan abasto del vasto cielo hipnotizado. Lo vi un poco con tus ojos: la realeza visceral idiota, el chamuyo pobre de los rojos y blancos de temor-patota. Me pierden un round de noche; ganar, gana el que tiene. Los conozco de noche y de día; perder, pierdo el que viene. Animáte a mojarte los pies criatura virgen de aventuras; la campana suena una vez, las otras son mis diabluras. Ni idea, Enero/Febrero de 2020